lunes, 3 de septiembre de 2012

"Mira al frente y pedalea".


Rodillas despellejadas, una brecha en la frente y la clavícula fuera de su sitio. Las heridas sangran y las tiritas ya no sirven para cortar la hemorragia, ni la Mercromina y el Betadine son una pócima mágica. Aprender a andar en bici sin ruedines, así es la vida. Caídas de lado y las tibias queriendo ver la luz tras profundas incisiones de zarzas y espinos. Pero, ¡atención! La niña de mis adentros recuerda un consejo: “mira al frente y pedalea”. Pues eso. Hacia delante que si miras atrás ya sabes lo que puede pasar y el Curasanaculitoderana tampoco es un hechizo fiable.