lunes, 31 de diciembre de 2012

La balanza.

Saquen la balanza que toca balanzar... Y en un lado poner los más con las sonrisas y en el otro los menos con las lágrimas, ¡a ver quién está más gordo! Y después, ¿los ponemos a dieta esta noche que se cena como si no hubiera 2013? Eso es injusto. Que los momentos que nos dejaron cicatriz se queden solo en eso, en marcas de guerra y experiencias vividas. Total, los hombres con cicatrices son más interesantes, ¡pues las mujeres también, oiga! Olvidémonos de las heridas y solo recordemos aquello que dejó huella -atentos, que he dicho huella y no zarpa-. Y si dicen que el 13 es mal número si no crece, utilicémoslo para eso: ¡para crecer! Al fin y al cabo, dejando a un lado edades y tallas, todos somos más enanos de lo que podríamos ser. 

Y si hay que ponerse a agradecer y felicitar, yo no soy de sacar el listín telefónico, los contactos de whatsapp y hacer repaso a los colegas de  las redes sociales. Prefiero recordar a los que aún siguen ahí a pesar de los años, a los que aún a pesar de este año han entrado en mi vida y se han quedado, y a los que se han ido también. Todos habéis sido grandes maestros de vuestras lecciones.

sábado, 15 de diciembre de 2012

"De cachitos de canciones".

Estoy convencida de que los glóbulos blancos y rojos, que hacen desfiles colchoneros por nuestras venas y arterias, comparten espacio con negras y corcheas, y hasta con silencios. Frases y estribillos funcionan en nuestra mente como una máquina espaciotemporal. Sé, y creo a la ciencia cierta que me da mi imaginación, que el ser humano no sólo está formado por biomoléculas, también lo componen cachitos de canciones. 

lunes, 3 de septiembre de 2012

"Mira al frente y pedalea".


Rodillas despellejadas, una brecha en la frente y la clavícula fuera de su sitio. Las heridas sangran y las tiritas ya no sirven para cortar la hemorragia, ni la Mercromina y el Betadine son una pócima mágica. Aprender a andar en bici sin ruedines, así es la vida. Caídas de lado y las tibias queriendo ver la luz tras profundas incisiones de zarzas y espinos. Pero, ¡atención! La niña de mis adentros recuerda un consejo: “mira al frente y pedalea”. Pues eso. Hacia delante que si miras atrás ya sabes lo que puede pasar y el Curasanaculitoderana tampoco es un hechizo fiable.

martes, 29 de mayo de 2012

A bocados.


Hay días en los que me como la vida a bocados y otros en los que es la vida quién me muerde a mí. La diferencia es que sus dentelladas provocan sangre a borbotones mientras que las mías son diminutas, de esas en las que el cacho del bocata permitido está marcado con el dedo.


Por suerte, también hay otros días en los que me sale la vena caníbal y no me importa hincarle el diente a la carne humana que me pone límites.

lunes, 26 de marzo de 2012

Escudos.

De hierro, de granito, de acero, de mármol, de titanio e, incluso, de hielo.


Cubren el músculo bomba que se encoje, se encoje, se encoje, se encoje, se encoje...

lunes, 12 de marzo de 2012

Impotencia

Todo es posible si se aprietan los párpados con fuerza. Pero, a veces, las fuerzas flaquean. Es entonces cuando el juego queda relegado a gritos mudos y a nudillos que se frenan a medio milímetro del gotelé. En ese momento algo te estruja por dentro, una garra con la palabra impotencia tatuada.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Siberia

Al lado de cada tienda de pijamas deberían poner una comisaría para expedir pasaportes…


Porque hay noches en las que meterse en la cama es viajar miles de kilómetros. Siberia decide instalarse entre las sábanas para llenar de escarcha las venas... Y los corazones de hielo son incapaces de latir, si lo hacen podrían resquebrajarse. Así, se quedan quietos con sus emociones congeladas esperando a que los rayos del nuevo día las derritan. Pero, a veces, el día que sigue amanece nublado.

jueves, 9 de febrero de 2012

Decepción

Te aprieta. Te empequeñece. Te ahoga. Te presiona. Te mutila. Te exprime. Te encoge hasta el nivel de un ovillo humano bajo las sábanas, hasta que respirar se convierte en un verbo solo para privilegiados.



Aunque lo peor de la decepción es que te decepciona.

martes, 31 de enero de 2012

Sueños

Hay sueños que mueren con el sonido del despertador. Otros, en cambio, acaban en el momento de programar la alarma.






Yo me quedo con los segundos.